EL TELÉGRAFO: UNA REVOLUCIÓN EN LAS COMUNICACIONES.
A veces nos resulta difícil imaginarnos un mundo sin internet,
sin telefonía móvil o mensajería instantánea. ¿Pero, cómo hacían las personas
de antes para enviar información? ¿Cómo hacían para saber que estabas pasando
en otra ciudad o en otro país? ¿Cómo se comunicaban con los amigos y familiares
que vivían lejos? ¿Cuánto podía demorar una noticia en llegar de un continente
a otro, cuando hoy solo tarda un segundo?
Muchos años atrás, la información dependía de la posibilidad
de desplazarse de un lugar a otro; de que alguien llevara una carta o un recado
hasta el lugar donde se encontraba el destinario. Esto, por supuesto,
dificultaba mucho la comunicación, no solo por los altos costos que suponía el
traslado hacia otro territorio, sino también por la cantidad de tiempo que
tardaba en recibirse un mensaje.
Imagínate, si hoy, con carreteras más amplias y transitables,
y con vehículos que alcanzan grandes velocidades, recorrer Colombia de un
extremo a otro puede tomar días, ¿Qué sería de aquellos años en los que el
medio de transporte por excelencia era el caballo y las vías eran pequeñas,
destapadas e irregulares?
Hoy damos por sentado que la comunicación es inmediata y
global; sin embargo, estas dos características antes eran impensables,
inimaginables.
EL TRANSPORTE Y LA COMUNICACIÓN ERAN INSEPARABLES
HASTA LA APARICION DEL TELÉGRAFO
En 1838, Samuel Finly Breese Morse,
catedrático de pintura y diseño de la universidad de Nueva York, y primer
presidente de la academia nacional de diseño de Estados Unidos, presentaría el
primer telégrafo electromagnético.
Inicialmente todos dudaban de la
efectividad de la máquina, debido a que en ese entonces no era concebible que
un mensaje pudiera pasar de un lugar a otro sin que por medio hubiera alguien
que llevara la información.
Sin embargo después de varios años
de demostraciones y esfuerzos se logró una subvención para financiar la
construcción de la primeria línea telegráfica, que conectaba a Baltimore con
Washington D.C., en Estados Unidos.
Así, el 24 de mayo de 1844, se
abrió la primera línea, y poco a poco se empezó a saber la magnitud y valor de
esta herramienta.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario