PROPAGANDA Y ALINEACIÓN
Estar alienado, no ser lo que se era antes, representa la
perdida de la individualidad y personalidad. Ser otro, pertenecer a otro,
significa estar sujeto a alguien que maneja sus acciones y pensamientos, es
decir, vivir encadenado.
Estar alienado no es
necesariamente autómata; también implica no tener capacidad de decidir y pensar
por sí mismo, aun cuando el individuo tenga la ilusión de que lo hace cuando
piense que está bien informado y que sus decisiones son furo del pensamiento.
Son estas las condiciones propias para la acción de la
propaganda, estrategia con la que se busca involucrar cierta doctrina, idea o
comportamiento en una sociedad, y que termina por cambiar, incluso, los
impulsos y las estructuras mentales de una persona. Un claro ejemplo de esto es
Mao Tse-Tung quien instauro el régimen comunista en la república popular de
china “lavándole el cerebro” a algunos de sus detractores, bajo la convicción
de que “a los enemigos es mejor convertirlos que eliminarlos”
La propaganda actúa a través de mensajes, símbolos y
eslóganes que refuerzan una imagen que invita a las personas a tomar partido
por una idea.
Así, se crean ideologías, como la del socialismo o la de la
superioridad de la raza aria, que llevan a crear prejuicios que el individuo
manifiesta y proclama como propios, como consecuencia de su discernimiento, sin
darse cuenta de que son comunes al resto del grupo, de que él es uno más en la
inmensa masa.
Las noticias son noticias no por lo verídicas o por lo
importantes que sean, sino por la diseminación que los medios hacen de estas. Por
eso, es importante estar informados, comparar, buscar y pensar para tener un
punto de vista y tomar decisiones autónomas.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario